martes, 8 de abril de 2014

Ritmos Biológicos y realización de tareas

¿Hay una hora óptima para hacer cada tarea? Pues parece ser que sí, aunque cada uno tenemos nuestro propio reloj biológico.

Nuestros ritmos biológicos están marcados por un reloj interno que determina cuándo tenemos que dormir y hasta en qué momento del día memorizamos mejor.


Algunos apuntes muy generales:

A lo largo del día vamos consumiendo glucógeno, nuestro combustible para las neuronas, y va aumentando el nivel de adenosina. La acumulación de esta sustancia, provoca somnolencia y sueño. Durante el mismo se van reduciendo las concentraciones de adenosina, lo que facilita el despertar.

Otra sustancia que interviene en nuestro reloj biológico es la melatonina, hormona segregada por la glándula pineal, estimulada por la oscuridad y suprimida por la luz. Se segrega durante la noche y suele alcanzar su nivel más alto justo antes de la hora de dormir.  La melatonina tiene capacidad para coordinar y regular los ritmos biológicos del cuerpo, actúa sobre varias estructuras del cerebro, controla hormonas, procesos fisiológicos y conductas que presentan variaciones estacionales.


Se calcula que alrededor de las 7:30 el organismo deja de secretar melatonina,  y es el momento óptimo para levantarse de la cama. El máximo nivel de alerta se alcanza tres horas más tarde, hacia las 10:30, hora idónea para estudiar o abordar tareas que exigen concentración y mayor nivel de atención y precisión. A medio día, a eso de las 14:30, es cuando el cuerpo alcanza su nivel de máxima coordinación motora. La eficiencia cardiovascular y la fuerza muscular llegan a su punto álgido alrededor de las 17:00 horas y podría ser una buena hora para hacer deporte o sacarle el máximo partido a nuestro cuerpo. Al finalizar el día, alrededor de las 21 horas, es cuando comienza de nuevo la secreción de melatonina y nuestro cuerpo nos invita a relajarnos y reposar.


Buen día!!